Negocio y Tecnología, esa extraña pareja

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Antes de continuar, me he tropezado con algo que me parece interesante comentar. Se trata de la curiosa relación entre negocio y tecnología, esa extraña pareja (en seguida veréis por qué lo digo). Esa forma en que muchas organizaciones depositan en la tecnología de turno algo más que su confianza, y la forma en que esto incide luego en su propia capacidad y agilidad para que su negocio evolucione conforme a sus necesidades y objetivos con un coste adecuado.

 

Hace un tiempo, ojeando la prensa, me encontré con esta noticia que atrapó de inmediato toda mi atención. Como podéis ver, el artículo trata una profesión que según parece se está librando de la crisis, la de «Consultor SAP». Y no sé yo con qué intención, pero al escoger el titular del artículo el autor ha elegido esa frase que veis: «Cuando te casas con un SAP, es para toda la vida«.

No voy a opinar sobre si SAP es mejor o peor producto, no es el objetivo de este blog. Que es un buen producto no hay duda, cuando tiene tanta penetración en el mercado. Creo que es indiscutible que o bien el producto es muy bueno, o bien sus gerentes de ventas y comerciales son muy buenos. O ambas cosas, claro.

 

Lo que me llama la atención es ese matrimonio. En el fondo me da igual que sea SAP, Oracle, Microsoft, o la tecnología que sea. El detalle está en «para toda la vida».

 

El negocio debe mantenerse independiente de la tecnologia por lo que las inversiones TIC deben garantizar este objetivo

 

Tranquilos, no se me ha ido la cabeza (al menos no más de lo que ya estaba). No tengo nada en contra de las bodas. Excepto cuando esa boda es entre una organización y una determinada tecnología. Eso es, ni más ni menos, un patrón anti-SOA como una catedral.

Esto me sugiere la idea de dedicar una entrada a los patrones anti-SOA. Anotado.

 

Continuando con la analogía, y de nuevo insistiendo en que no tengo absolutamente nada contra SAP ni contra ninguna tecnología (faltaría más), una de las premisas básicas que persigue una estrategia SOA es lograr la independencia de la tecnología.

Recordar: SOA se centra en cómo hacer las cosas, no «con qué» hacerlas.

Aquí es donde viene una de mis paradojas favoritas cuando explico SOA: se trata de lograr la independencia entre negocio y tecnología para lograr que la tecnología se alinee con el negocio y sirva a sus objetivos.

Y estaréis conmigo en que esta idea, en vez de un matrimonio para toda la vida, sugiere una relación bastante más abierta y si me permitís «promiscua» entre la organización y sus tecnologías (en plural).

 

Esa paradoja significa lo siguiente (es sencillo en realidad): se trata de evitar el plato de espagueti ¿verdad? Y si ya lo tenemos en la mesa, se trata de cortar aquí y allá, limpiar y poner orden.

Se trata de evitar que las restricciones tecnológicas lastren al negocio, o como mínimo, evitar que lo condicionen.

Es posible que una tecnología sea tan potente, completa y ágil, que no lastre el negocio en absoluto, pero puede condicionarlo. Aunque sea económicamente, aunque solo sea en ese sentido, puede condicionar la viabilidad de muchos proyectos, y por tanto, la capacidad de alcanzar ciertos objetivos, y por tanto, el establecimiento realista de dichos objetivos.

O sea, condicionar el negocio.

 

Para evitar esto, el negocio debe lograr independizarse de la tecnología, soltarse las cadenas y las ataduras, cualquiera que sea.

El negocio debe ser capaz de marcar el rumbo y la velocidad, independientemente de cualquier consideración relacionada con la tecnología de turno.

Es cierto que el condicionamiento económico siempre va a estar ahí, cierto. Pero manteniendo bajos los costes de los proyectos, es más difícil que el presupuesto suponga un problema para fijar y alcanzar los objetivos de la organización.

 

La estrategia SOA libera al negocio de la dependencia de la tecnologia

 

SOA favorece una arquitectura de sistemas heterogénea, donde pueden convivir distintas tecnologías (para algunas áreas de negocio puede ser más adecuada una tecnología, para otras otra, y así el resto), pueden convivir sistemas más antiguos (protegiendo así inversiones pasadas y alargando su ROI).

SOA busca de manera obsesiva el uso de estándares y el desacoplamiento entre los sistemas que forman el mapa de sistemas, con lo que se consigue reducir drásticamente los costes de desarrollo, mantenimiento correctivo y mantenimiento evolutivo.

Lo cual se traduce en la práctica en que la tecnología está a lo suyo, cada sistema hace su función, comunicando eventos a la organización y consumiendo eventos de la organización que interesan a su función, y de esta manera cuando la organización marca sus objetivos, la tecnología puede responder con agilidad, rápidamente, con precisión quirúrgica, tocando solo lo necesario, sin efectos dominó que encarecen incomprensiblemente los proyectos.

 

Así que… espero que las tecnologías casaderas dejen de cambiar y evolucionar tan deprisa… espero que perduren muchos años… de lo contrario, espero que cuando les llegue el final de su época, a todas sus parejas -empresas y organizaciones- les pille con bastante dinero en la caja. Porque esos divorcios pueden salir muy caros.

 

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