Los principios de SOA en el mundo real, primera parte

por

Vamos a dedicar las próximas entradas a tratar de apuntalar la idea de lo que es SOA y lo que implica en el sector de las TIC. Para ello vamos a usar un par de ejemplos del mundo real donde veremos como los principios básicos de la estrategia SOA ya están presentes en nuestra vida de una forma muy natural desde hace mucho más tiempo del que pensáis. Tengamos en cuenta que las TIC son muy jóvenes y aunque todos tenemos muy aprendido la velocidad a la que avanzan, su historia es realmente corta. Pretendemos subrayar de una forma lo más gráfica posible la extraordinaria importancia que tiene SOA en la historia de las TIC, y el excepcional avance que supone su adopción por las organizaciones públicas y privadas de todo el mundo.

Vamos allá.

Estamos en casa, un buen fin de semana de invierno, hace frío y llueve. Apetece quedarnos en casa. Por ejemplo, viendo una buena película. Necesitamos una pantalla, a ser posible de alta definición. Necesitamos audio, a ser posible digital. Necesitamos un reproductor de video de alta definición. Bien. Pues ya está. La opción más evidente sería conectar estos tres sistemas entre sí y ya lo tenemos.

La pantalla disponible tiene una sola entrada HDMI para la entrada de video de alta definición, y con una salida coaxial para el audio digital. El reproductor de video que tenemos dispone de salida de audio por fibra óptica y salida de video por componentes. Y luego están los altavoces, bastante antiguos, con el amplificador que venía con ellos que recibe el audio únicamente mediante conectores RCA estándar.

Que adaptadores necesito para integrar mis sistemas de informacion

 

Para poder ver la película tenemos que hacernos con un adaptador de video por componentes a HDMI. Para poder escuchar el audio tenemos que lograr un adaptador de fibra óptica a RCA estándar. La calidad de la imagen no será la mejor, y la calidad del audio tampoco será idónea. Pero bueno, más o menos, podemos ver la película.

Un poco más tarde nos apetece escuchar música. Acabamos de comprar el último álbum de U2 y queremos escucharlo con calidad digital. Necesitamos un reproductor de audio digital, y unos altavoces igualmente de calidad digital, aunque ya tenemos los antiguos. Estupendo. Conectamos estos sistemas y a disfrutar.

El reproductor tiene una salida RCA estándar y otra salida coaxial para el audio digital. Así que para poder compartir los altavoces podemos conectar al amplificador un adaptador que permita introducir dos entradas de audio RCA de dos aparatos distintos. La música sonará bien, pero no tendrá calidad digital. No es lo que buscamos exactamente pero nos podemos conformar. Podríamos usar la salida coaxial del reproductor de música pero nuestros altavoces no tienen entrada coaxial así que nos conformamos con el audio por RCA. Y no nos quejamos, porque estamos siendo capaces de reutilizar los mismos altavoces para nuestro sistema de cine y nuestro equipo de música. Todo un ahorro.

Otro día cualquiera, toca sesión de videojuegos con los niños. Viene bien tener a mano una consola de videojuegos para pasar un rato divertido. Necesitamos una pantalla, unos altavoces para la salida del audio, y la consola de videojuegos naturalmente. Así que conectamos los tres sistemas y a jugar.

Para montar la sesión de videojuegos nos encontramos con que la consola tiene salida de video por S-video. La salida de audio es por fibra óptica. Ya teníamos una pantalla pero solo tiene entrada HDMI. Y los altavoces solo admitían entrada RCA para el audio. Así que tenemos que poner dos adaptadores: uno de S-video a HDMI y otro de fibra óptica a RCA. De esta forma los peques podrán pasar una tarde divertida de domingo.

No está mal ¿verdad? Hemos reutilizado pantalla y altavoces, y solo hemos tenido que comprar y conectar cinco adaptadores. Cierto es que no alcanzamos los objetivos de calidad en imagen y sonido (alta definición y sonido digital), y que tenemos que ir conectando y desconectando adaptadores y cables según lo que queramos hacer, pero nos tenemos que conformar. Al fin y al cabo, el presupuesto disponible es muy limitado.

Pasados pocos meses, la consola de videojuegos se ha quedado obsoleta. Ha salido una mejor, más potente, más rápida y con mejores juegos, y los chicos tienen que jugar con ella, faltaría más. Bien, tenemos que sustituirla. La nueva consola de videojuegos trae una salida de audio coaxial, en lugar de la salida óptica de la antigua consola. La salida de video es HDMI, así que parece que podremos conectarla directamente a la pantalla de alta definición, aunque eso supondrá deshacernos del adaptador de S-video a HDMI, que costó un dinero. Para el audio tenemos un problema, porque no nos quedan adaptadores de coaxial a RCA. El que teníamos lo está usando el sistema de música. Tendremos que hacernos con otro adaptador de coaxial a RCA para el audio de la nueva consola, y jubilaremos el adaptador que estábamos usando para el audio de la antigua consola, de óptica a RCA. En total el cambio nos cuesta, además de la nueva consola que por supuesto no es precisamente barata, un adaptador nuevo y dejar de usar dos adaptadores recién adquiridos.

Poco tiempo después nos surge la necesidad de adquirir un media center y un apple TV. El segundo tiene unas especificaciones claras: salida de video por HDMI, salida de audio por fibra óptica. Habrá que ir pensando en más adaptadores… o ¿merece la pena cambiar los altavoces? pero entonces ¿qué hago con todos los adaptadores que compré? ¿doy por perdidas aquellas inversiones?.

Para los media centers hay varias opciones. Y nos encontramos en la tienda, en la sección de media centers, comparando especificaciones, precios, y tratando de estimar lo que nos costará integrarlo en nuestro sistema casero… ¿tengo adaptadores? ¿necesito más? ¿me sirve alguno de los que tengo?…

 

¿Qué más cambios necesitaré? ¿Qué más gastos implicarán? ¿Qué gastos de los realizados tendré que desperdiciar?

Cuando la estrategia de integracion se centra en el corto plazo, las inversiones no son tan eficientes como parece

 

Un buen día recibimos la visita de nuestro vecino de enfrente, ese con el que competimos por tener lo mejor en sistema de video y audio. A menudo hemos sentido el potente sonido de sus películas, la claridad del sonido de su música, las risas y diversión de sus sesiones de juego, y nosotros estamos sufriendo lo indecible para mantener un nivel decente en esa competencia. Nuestro vecino nos ve preocupados y ve lo que tenemos montado. Y sin apenas palabras, nos invita a entrar en su casa.

Nos encontramos con un dispositivo grande, sobrio, en el centro de su instalación. Encima de él tiene una pantalla de última generación, enorme, planísima, de alta definición. Rodeando la estancia tiene unas columnas de sonido delgadas y elegantes, en un lateral en el suelo hay una especie de cajón de madera con aspecto de altavoz, del tamaño de una banqueta. Vemos también un reproductor de Blue Ray 3D, un centro multimedia, un tdt grabador, y dos consolas de videojuegos. Enseguida nos aclara que una la usan los niños, porque es algo más infantil y tiene más juegos para ellos, y la otra la usa él con sus amigos para juegos más serios, más apropiados para adultos.

Nos sorprende otro dato: ni un cable a la vista. Prácticamente nada. Un poco más cerca apreciamos que ese aparato central, por detrás, tiene todo el cableado. Vemos cables de audio digital, tanto coaxial como ópticos, dos de cada uno por lo menos. Vemos cables HDMI, cables de audio profesional, un cable de antena,… pero vemos también que caben muchos más cables. Hay algunos conectores que no se están usando.

Nuestro vecino nos mira, señala el aparato y nos dice: «esto es lo que necesitas».

 

Y cuando le decimos que eso es demasiado, que además será carísimo, nos explica más o menos lo siguiente:

– «Efectivamente la inversión necesaria al principio para tener un amplificador profesional como este puede parecer elevada. Es mucho más caro que los dos o tres adaptadores que parece que necesitas ahora. Pero después todo son ventajas y ahorro. Este amplificador me permite:

  • interconectar cualquier aparato de audio, video, contenido multimedia en general; lo único que necesito es verificar que ese aparato es compatible con cualquiera de las conexiones estándar que tiene este amplificador.
  • me evito conectar los distintos dispositivos entre sí; eso sale carísimo y perjudica la calidad. Adaptadores por todas partes, que cada vez que cambio un aparato dejan de servirme, ¿para qué gasté ese dinero? eso sí que es gasto. Esto es una inversión en toda regla.
  • si mañana sale una nueva consola mejor que esta que tengo para los peques, solo tengo que conectarla en el amplificador. Estos aparatos vienen preparados para interconectarse con prácticamente cualquier estándar de audio y video. Desenchufo la vieja y enchufo la nueva. Listo. Me despreocupo de la pantalla, de los altavoces… eso me lo resuelve el amplificador. Él hace las veces de multi adaptador.
  • además, tengo una única pantalla de configuración que controlar. Desde aquí controlo la calidad del audio, la señal de entrada de la pantalla, el audio que saco por los altavoces, etc.
  • si mañana quiero cambiar los altavoces por unos mejores, los cambio y listo. No hay más costes adicionales a los del propio aparato que quiero incorporar.
  • si quiero incorporar nuevos dispositivos a mi sistema solo tengo que conectarlos a mi amplificador mediante la conexión estándar que use: RCA, video por componentes, hdmi, s-video, scart, S-PDIF coaxial, TOSLink, me da igual. Tengo puntos de conexión disponibles en mi amplificador. Selecciono la señal de entrada que quiero y la señal de salida, y a disfrutar.

Al final, comparado con el gasto que llevas en tu sistema, te garantizo que me estoy ahorrando un dinero importante, y siempre cubro mis necesidades de calidad en audio y video, todas mis necesidades de ocio multimedia están totalmente cubiertas, y las mejoras y las incorporaciones no son en absoluto un problema: desconectar y conectar, así de rápido. Nada más. Y no me preocupa qué voy a necesitar mañana. Sea lo que sea, mi amplificador se encarga.

Creeme: el día que compré este amplificador, fue la mejor inversión que he realizado nunca. Y me alegro cada día. Gracias a él, tengo un sistema en casa que es integrado, desacoplado, escalable, estándar, mantenible, económicamente viable y eficiente, que cubre todas mis necesidades y objetivos

 

Y nos pregunta al ver nuestra cara: «oye, ¿y cómo es que has montado ese lío de aparatos y cables que tienes en tu casa?».

 

Y entonces contestamos algo parecido a esto:

– «Pues verás, yo he ido comprando los aparatos que me iban recomendando los vendedores que me atendían. Salió la primera consola y me aseguraron que era la mejor, que tenía conexión por S-video y por fibra óptica para el audio, que era la mejor calidad de sonido que iba a encontrar… y luego cuando vi que las conexiones no encajaban fui y pregunté y me dijeron que necesitaba aquellos adaptadores y los compré. Y lo mismo con la pantalla, y el reproductor de video, y el de música, y los altavoces…»

Una correcta estrategia de integracion debe ser a largo plazo, para garantizar la escalabilidad y la sostenibilidad del ecosistema de informacion

 

Y nuestro vecino cerrará la conversación con algo así:

– «Ya veo. No deberías guiarte de los vendedores. Ellos te van a intentar vender lo que necesitan vender para su negocio, pero difícilmente se pondrán realmente en tu lugar ni mirarán el conjunto de tus necesidades. Ellos luego se van a su casa y siguen intentando vender al siguiente cliente que pasa. Pero tú luego te enfrentas a tu sistema, y los problemas te afectan a ti. Para ellos, para la mayoría de los vendedores, tus problemas son nuevas oportunidades de venderte cosas.

Lo que deberías hacer es pararte a pensar en qué necesitas realmente, definir lo que necesitas y elevar un poco la vista para anticiparte un poco a lo que vendrá, a las necesidades que te podrán surgir más adelante. Y tratar de montar un sistema flexible, escalable, que luego sea fácilmente modificable y ampliable. Y cuando vayas al vendedor no tienes que preguntarle, tienes que decirle que necesitas una consola que tenga salida óptica o coaxial para el audio y salida de video HDMI o SCART. Porque antes en casa te habrás fijado en que esas son las conexiones estándar que tienes disponibles y por tanto no te vale nada que no cumpla tus especificaciones. Y luego que sean los vendedores los que se preocupen por ofrecerte lo que necesitas, lo que cumpla tus especificaciones bien definidas.

 

Es cuestión de coger las riendas

 

Si veis claramente la analogía, es que estáis entendiendo bien algunos de los conceptos clave de SOA. Si no, seguramente la culpa es mía 🙂 pero no desesperéis, que amenazo con seguir.

Te puede interesar

2 Comentarios

  1. Felipe

    Es muy buen ejemplo el escogido para intentar presentar algunas situaciones y elementos que hacen parte del mundo soa, gracias!

    Responder
    • Manuel Jesús Morales

      Gracias a ti Felipe por tu amable comentario. Un saludo.

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sigueme en las redes

Share This