La implantación de una estrategia SOA

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La implantación de una estrategia SOA es un reto extremadamente complejo y desafiante. Requiere de un amplio espectro de perfiles alineados con la estrategia, importantes esfuerzos de coordinación, planificación y seguimiento, profundos cambios en la cultura y enfoque de expertos funcionales y cargos de responsabilidad en IT, gran capacidad docente, capacidad de abstracción, de visión a largo plazo, liderazgo, constancia, y mucha, mucha paciencia. Muchas veces habrá que ceder en el corto plazo para lograr avanzar más adelante, dejar de actuar en un determinado frente para concentrar los esfuerzos en otro y retomar aquél en un futuro más propicio.

¿Y cómo medimos el éxito al implantar una estrategia SOA? ¿Cómo sabremos si hemos tenido éxito o no?. Para empezar quizá lo mejor será ponernos de acuerdo en qué consideramos “éxito” en este asunto.

Posiblemente en una futura entrada veamos más en detalle este tema, pero aquí considero oportuno presentaros esta tabla (publicada en este interesante artículo). Se trata de una de las varias (y similares) propuestas que podemos encontrar por la red del modelo de madurez de una estrategia SOA empresarial.

Niveles de madurez en la implantacion de una estrategia SOA

 

Como podéis ver presenta cinco niveles de madurez, desde el “inicial” hasta el “optimizado”. Y para cada nivel, propone una especie de diagnóstico de la situación de la organización en distintos factores: visión SOA, beneficios y métricas, participación del negocio, metodología, fuente de los servicios, y gobernanza.

Esta tabla presenta un modelo que me parece bastante correcto desde un punto de vista teórico, pero en la práctica, cuando se implanta una estrategia SOA, no es realista pensar en niveles tan claramente definidos. Y no es realista desde dos puntos de vista:

  • Por un lado, salvo que estemos en una organización pequeña, de baja complejidad, será imposible que todos sus departamentos estén asimilando e implantando la estrategia SOA al mismo ritmo. Por lo tanto unas áreas estarán en un cierto nivel de madurez y otras áreas estarán en otro.
  • Por otra parte, ningún departamento estará al cien por cien en un único nivel. En “participación del negocio” podrá estar en un determinado nivel pero en “metodología” podría estar en otro, o en “gobernanza”, etc.

La implantacion de una estrategia SOA evoluciona de distinta manera en cada departamento y en cada aspecto

 

Esta reflexión sobre la aplicación práctica del modelo de madurez de una estrategia SOA es la que me lleva a concluir que para considerar una implantación SOA como un éxito, no vale con apuntar a que la organización alcance el máximo grado de madurez. Sencillamente porque es bastante probable que eso no llegue a ocurrir nunca.

¿Pero entonces? ¿Es imposible alcanzar el éxito al implantar una estrategia SOA? Pues tampoco es eso.

Lo que planteo es que no debemos olvidar que SOA no es un destino, es el viaje. La estrategia SOA viene a transformar la filosofía de la organización a la hora de planificar y dimensionar sus proyectos IT. Normaliza y optimiza la arquitectura de sistemas, establece un paradigma de trabajo que permite ahorrar costes, optimizar procesos de negocio, recuperar el control de las TIC mediante un conjunto de políticas y estándares establecidos y vigilados desde el grupo de gobernanza. Mejora la calidad del conjunto del mapa de sistemas, aporta mayor agilidad a la organización para gestionar sus recursos TIC, mayor autonomía frente a cambios tecnológicos en la industria y frente a los proveedores, mejor conocimiento de los procesos de negocio por parte de los profesionales y en definitiva, una mejor posición en el mercado y una mayor competitividad y eficacia.

Desde mi punto de vista, echar a andar semejante transformación y mantenerla, es ya un éxito.

Hay otro factor a tener en cuenta para entender que la estrategia SOA es un camino sin destino final: las organizaciones no solo tienen ante sí el reto de resolver la interoperabilidad interna en su mapa de sistemas, sino también la interoperabilidad externa, con otras organizaciones. Esto es especialmente evidente en el sector público. Cada vez va a ser más frecuente encontrar necesidades de compartir procesos e información de forma estándar y encapsulada con otras administraciones, ya sean locales, regionales, nacionales o internacionales. Y en esos escenarios, será necesario mantener la estrategia SOA y sobre todo la gobernanza, pero siendo capaces de implicar a roles directivos de mayor nivel de responsabilidad.

La implantacion de una estrategia SOA empieza pero nunca acaba

 

A modo de conclusión, diremos que la implantación de una estrategia SOA empieza, pero no acaba. Desde el primer momento, a lo largo de las distintas mejoras que su proceso gradual de implantación va aportando a la organización, la implantación de la estrategia SOA va transformando la organización a lo largo de los distintos niveles de madurez de manera desigual, en función de la hoja de ruta que la propia organización vaya marcando implícita o explícitamente, orientada por sus necesidades y objetivos de negocio. Algunos departamentos madurarán más rápidamente, otros más lentamente, algunas mejoras llegarán antes, otras tardarán más. Pero en cualquier caso, el camino emprendido por la organización al implantar una estrategia SOA le aportará mejoras significativas que le ayudarán a alcanzar el éxito en su negocio. Y ese éxito, será también el éxito de la estrategia SOA.

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